lunes 2 de noviembre de 2009

Nacionalismos y Patrioterismos.



En septiembre todos se pusieron a lanzar vítores a la patria. En septiembre nos emborrachamos a salud de la libertad, el progreso, el rompimiento de las cadenas de la esclavitud, la independencia, la unión y todos esos ideales de la modernidad decimonónica.

Personalmente, creo tanto en la patria como en Dios o los fantasmas. Que la gente se emocione por un estúpido trapo tricolor con un escudo (desconociendo el significado de ambos símbolos, por supuesto), porque Rey Misterio “se chingue a un gringo, de esos grandotes”, porque El Tri apenas CLASIFIQUE al mundial de Futbol Asociación o por ir a pegar chicles en las pirámides de Teotihuacán, me parecen todas (y las que faltan) muestras de la más absoluta imbecilidad colectiva. Dan pena ajena.

Hay gente que hasta llora con el Himno Nacional. Me recuerda a las señoras que lloraron viendo The Passion Of The Christ, o a las viejitas desafinadas que cantan en los templos. Sobre el himno debo aceptar que tiene una música re buena, pero una letra cursi, espantosa y, sobre todo, belicosa. Qué gran basura.

Esos son los supuestos símbolos patrios. Ok. Pero la patria no son esas mamarrachadas. La patria es un concepto muy confuso que yo nunca he logrado (ni pienso lograr) entender. Es una construcción arbitraria e irracional que sólo sirve para hacer guerras, enriquecer a algunos, y otras cosas de esas. En el caso de México: ¿De verdad creen que somos un país, una “patria” homogénea, dura como la roca y que hará retumbar en sus centros la tierra al sonoro rugir del cañón? No seamos ingenuos.

La idea de patriotismo en México nada tiene que ver con la construcción, aun dentro de fronteras arbitrarias y multiculturarlidad, de un territorio gobernado por un estado eficiente en donde se pueda vivir con igualdad de oportunidades de buen desarrollo. La idea que se tiene de patria (y creo que esto tiene que ver con el hecho de que la noción de México no estuvo bien apuntalada hasta después de la revolución) tiene que ver más con un sentimentalismo vacuo que de nada sirve para los objetivos que debería perseguir cualquier estado-nación. Por eso es que existen tantos mitos patrioteros dentro de la historia oficial. Por eso no hay una historiografía lo suficientemente seria y difundida para la instrucción pública. Por eso la gente se emociona irracionalmente con cualquier estupidez que le recuerde a México. Por eso El Rey es más conocido que el (insisto: estúpido) himno nacional. Por eso cantan “Cielito Lindo” en los estadios. Por eso nos sentimos orgullosos y “chingones” cuando logramos burlar a las leyes. Por eso apesta tanto nuestra cultura.

Sé que no es muy amable con mis compatriotas decir que nuestra cultura apesta, pero es la verdad. Gran parte de ella apesta tanto que contamina a todo lo demás que pudiera ser bueno. No voy a ponerme aquí a hacer un análisis sesudo sobre la cultura mexicana (para eso hay ya varios libros clásicos y muy buenos). Lo que quiero es hacer una llamada de atención sobre esos puntos de nuestra cultura que es necesario reformar personalmente para forjar una nación que merezca ese fervor que tanto le profesan.

Con “cultura” jamás me he referido al arte mexicano, ni a los hombres y mujeres ilustres que han surgido de aquí. Mucho menos a las culturas prehispánicas, que por eso son prehispánicas y no mexicanas. Con cultura me refiero a las formas de interrelación de las sociedades. Los símbolos y mitos sociales que compartimos entre todos. La manera de conducirnos. Hasta el lenguaje tiene que ver en eso. Pero ya lo sabe, sólo lo repito para dejarlo bien en claro.

El valemadrismo, el ansia de aprovecharse del prójimo, el completo y absoluto desprecio por las leyes, la irracionalidad desbordada, el chovinismo, la xenofobia, el amor por la ignorancia, el conformismo, la falta de conciencia política, el gusto por debatir sin argumentos, recurriendo más a las pasiones que a la razón, el borreguismo, la falta (y desprecio por también) de democracia, la inexistente civilidad… son todos aristas de la realidad de la cultura mexicana que apenas se me vienen a la mente, junto a muchos otros.

Maneje usted un día en cualquier vialidad grande de cualquier ciudad mexicana como a las dos de la tarde y tendrá ejemplos de primera mano de todas estas cosas despreciables de las que le hablo.

Hay también cosas que me hacen querer a la cultura mexicana y que estoy seguro de que en ningún otro país podrían darse jamás. Pero hoy no se trata de eso la columna.

El cambio que propongo, aunque personal, tampoco soslaya a lo superestructural. Las grandes instituciones del país tampoco se salvan de nada. De hecho creo que en ellas es en donde se pueden ver los peores ejemplos de lo peor de nosotros. Precisamente por eso abogo por la conciencia política, la civilidad, etc… para ser capaces de que el gobierno le tema a una sociedad civil bien organizada en vez de usarla para sus propios intereses.

El mismo Bretón dijo que México es el país del surrealismo.

Atte: Juan Ramón.

PD: ¡No olviden visitar A Night At Dorsia!

sábado 24 de octubre de 2009

Citas

Les presento unas citas que obtuve de la revista "El Chamuko" de diferentes ediciones de la sección de CAsa de Citas, que son de mi forma de pensar acerca de las religiones en especial 'la mía', la católica. Espero que les gusten, los creyentes aludidos, una disculpa de antemano, ya lo pagaré en el infierno :).


Lo mejor de los 1O mandamientos es que sólo son diez. H.L. MENCKEN.

Cada paso de la inteligencia se da a pesar de los curas. VICTOR HUGO.

Todos los que piensan son ateos. ERNEST HEMINGWAY.

El creyente deja que el cura piense por él. GEORGE MEREDITH.

Si el hombre hubiera creado a Dios, estaría avergonzado. MARK TWAIN.

Dios creó al hombre y el diablo la religión.

Y Jesús les dijo: ¿Y quién dicen que soy? Ellos respondieron: Eres la manifestación escatológica de la base de nuestro ser, el cimiento oncológico del contexto de nuestra individualidad revelada. Y Jesús dijo: WHAT?

¿Y si un día el papa se declara ateo?

Parece que Dios hizo el mundo un día que no tenía nada que hacer...

Dios no existe y si existe, es su problema.

Si Jesús entrara a una iglesia, lo primero que haría, sería preguntar en dónde diablos está.

Hay tantas diferencias entre el Nuevo y el Viejo Testamento, que se sospecha que Dios Hijo no conocía a Dios Padre.

Las monjas se casan con Dios porque no hay Dios que se case con ellas.





Amén. Moné.


Bienvenida.

Quizá los pocos lectores del blog se hayan dado cuenta. Quizá no. No importa: lo que quiero hacer es darle la bienvenida a nuestra nueva bloguera: Ana. Me gusta mucho lo que escribe y me sorprendió que no tuviera la oportunidad de publicarlo en algún lado, así que la invité al blog. Me parece que es una bloguera nata y tiene todo el mood que se necesita en estos lados.

Y ya. Sean gentiles con ella.

¡Bienvenida, Anita!

As: Debo Partirme En Dos - Silvio Rodríguez.

Atte: Juan Ramón.

domingo 18 de octubre de 2009

La gaviota y el ratón

Una gaviota volaba sobre una playa del golfo cuando vio un ratón. Bajó del cielo y le pregunó al roedor:
-¿Dónde están tus alas?
Cada bicho habla un idioma, el ratón no entiendió lo que ella le decía; pero vio que al animal que tenía delante le salían dos cosas extrañas y grandes del cuerpo.
"Debe de tener alguna enfermedad" pensó el ratón.
La gaviota se dio cuenta que el ratón miraba fijamente sus alas: "Pobre. Lo atacaron los monstruos, lo dejaron sordo y le robaron las alas."
Compadecida, lo cogió en su pico y lo llevó a pasear por las alturas. "Al menos, mata la nostalgia", pensaba mientras volaba. Después, con todo el cuidado, lo dejó en el suelo.
El ratón, durante algunos meses, se conviertió en una criatura profundamente infeliz: había conocido las alturas, vio un mundo vasto y hermoso.
Pero con el paso del tiempo acabó acostumbrándose de nuevo a ser un ratón, y pensó que el milagro que le había ocurrido no era más que un sueño.

viernes 16 de octubre de 2009

Bienvenida Moné-Ana

¡Hola, desconocidos y unos no tanto!
Soy primeriza en esto de los Blogs, agradezco la invitación y con mucho gusto me uno a ustedes.
Espero que mis crónicas, pensamientos y demás palabrería los distraiga y a más de alguno les haga reír o simplemente encontrar algo qué criticar jeje.

Soy Ana, mejor conocida como Moné, pero aquí decidí permanecer como Ana, pero dime como gustes.

Voy a empezar con esta columna que he hizo merecedora de este espacio (jaja). Después te mostraré algunas otras cosillas. Escritas. No pienses mal. Aún no entramos en tanta confianza.
Aquí va lo prometido. Enjoy.





Hace unos días encontrábame leyendo un artículo sobre la ley de los 6 grados de separación que dice que supuestamente estamos a 5 personas de conocer a una 6ta en todo el mundo por ende todos los seres humanos estamos conectados y fácilmente pudiéramos conocernos TODOS.

Lo curioso del caso es que no era la primera vez que leía sobre esta ley que creo es cierta, pero también creo que la inventó una persona sumida en la depresión de que jamás y por jamás entiéndase –ni en sus más profundos sueños– esta persona conocerá a Megan Fox, mami, o en caso de ser mujer o de dudosa preferencia a Cristiano Ronaldo.Esta ley es solo un invento para que como triste mortal sonrías con presunción y digas: “A huevo, wey, si solo estoy a 5 personas de ser amigui de "la Britney" si no es que menos”. Adio.

Pero no solo esa es una mentira, la mentira más grande hasta el momento para mí es la saga completa de Crepúsculo y no por los vampiros, no, en realidad esa idea de que existan aunque sea en mi imaginación es sexy. La mentira radica en la creación de este hombre vampiro y este perringui hombre lobo enamorados de la chavita más equis de Seattle, y yo no invente lo de equis, la mismísima autora así la describe.

Bueno esta chavita que podríamos ser cualquiera de nosotras, es la última Pepsi del desierto en este pueblito fantasma Forks y de quien TODOS los chavos del pueblo se enamoran incluidos sexies licántropos y ardientes vampiros. Todo el drama y la elección por la muerte de algunos son por ella y nada más por esta mujer. Además la caliente siempre es ella, ella es la que anda de nalga pronta con vampiros y hombres lobo pero ellos jamás le dan entrada, porque resulta que el vampirito le pide que se esperen.

¡Ay, por favor! Ahora resulta que se da el lujo de dejarla con el calzón chicloso, porque se supone que estos hombres son tan perfectos que no piensan en sexo, creen en el amor. Incluso al hombre lobo le sucede algo que la autora a.k.a BIG FAT LIAR, se inventó, y a esto le llama imprimación (si mal no recuerdo) que es cuando sabes quién es tu media naranja y tu compañera de alma. Es tan cursi y romántico que yo parezco el Dormi en su máxima expresión de amargura.

No me molesta leer estas novelas pues alimentan la imaginación por solo unos segundos pero en cuanto cierras el libro se termina la magia pues sabes que: número uno, estos seres hasta donde la ciencia explica, no existen, solo existen leyendas y mitos sobre ellos, número dos, los hombres perfectos no existen, ¡pero ni en el libro! ¡Perfecto sería que el vampiro aflojara todas las noches! Y por ultimo y no me quiero ver sexista, pero es una mujer quien escribió este bestseller, es cómo ella quisiera que fuese me imagino su marido Pancho, sí así se llama, tampoco me lo inventé.

Lo más triste del asunto es que haya niñas que digan que están enamoradas de Edward Cullen que si lo piensan bien, fue solo un sueño de Stephenie Meyer, autora, pues sin ser novelista, una noche soñó con vampiros y lo hizo novela, así que el decir que estoy enamorada de un personaje que salió de la pachequés de esta mujer, suena un poco estúpido.

“Mujeres, si se van a enamorar, enamórense del albañil que sí aprecia lo que ve, ellos sí nos cenarían todas las noches, enamórense de los taxistas que les sacan plática y al final les quieren sacar hasta el teléfono para seguir platicando, enamórense de un hombre como Mr. Ling, siempre tan recto y con esa nariz…debe estar bien armado, enamórense de alguien con la experiencia de Guiepetto a.k.a El Gayosso, porque el aliento le huele a muerto, o enamórense de algún narco para que las saque de pobres y las vista de chinas poblanas todo el año.

"Mujeres, los hombres que describen en esa novela no existen, entiéndanlo, luego por eso nos enamoramos de gays, porque nos hablan bonito, y dicen lo que las niñas quieren oír pero no aflojarían por nada así que den gracias por los hombres de carne y hueso. Leer ficción es divertido, la diversión se termina cuando te la crees”.




Ya está, estoy lista para aplausos y tomatasos, jaja =)
Un beso dulce de Moné-Ana.

miércoles 7 de octubre de 2009

Alter ego. Ya léanme.

martes 6 de octubre de 2009

A time to.

El tema de la venganza es algo que particularmente me atrae demasiado. Si bien me interesa mucho la naturaleza de la psicología humana, la venganza es una tentativa que muchas veces se convierte en deseo; de deseo se transforma en necesidad y de necesidad puede convertirse en un vicio.

Existen innumerables historias de venganza. Se han rodado películas, escrito libros y compuesto canciones abordando de distintas maneras el sentimiento y desarrollo de venganzas. Podríamos ver, leer y escuchar todo ese material y podríamos no dejar de sorprendernos del gran prisma que podría ser tal tema.

No hay un reglamento ni una restricción que pueda sosegar una decisión de venganza. Tampoco hay otra pauta que la historia y la imaginación para determinar cómo debe o no hacerse, las consecuencias o los niveles que pueda alcanzar.

No pretendo con este texto fomentar la aplicación de la venganza; solamente invito a estudiarla, a reconocer que existe y que cualquier persona, si no la ha aplicado, por lo menos se ha visto en la tentación de hacerlo (dejando de lado la gravedad del evento). Cabría entonces analizar, una vez dada la situación, si vale la pena arriesgarse, y qué tanto se está dispuesto a arriesgar; pues citando a Francisco de Quevedo: “Quien deja vivo al ofendido, ha de temer siempre a la venganza”. Como todo podría terminar en el cumplimiento de la misma, podría convertirse en un ciclo sin final escrito, como final podría no tener este texto, al hablar de la venganza y sus múltiples maneras de observarse, imaginarse y/o desarrollarse.

Podría un moralista decir que la venganza es mala, que mata el alma y la envenena, o qué sé yo tantas evasivas que se hacen a la acción. No sé si esperar que quien diga eso nunca se vea en una situación que le inspire tomar represalias… O esperar que sí lo haga, y saber si después se atreve a reiterar su postura.

Rubén Meza

Sacado de:
http://deungarabato.blogspot.com

jueves 1 de octubre de 2009

Cortesía.

Por cortesía de nuestro buen amigo Ruy: una bonita imagen sobre un sombrío aniversario.

Atte: Juan Ramón.

sábado 19 de septiembre de 2009

Quiero



Quiero desenamorarme del amor
dejar la rosa roja en el rosal
la estrella en el cielo y la luna en su lugar.


Quiero olvidar la rutina
sentado en la barra de alguna cantina
tomando un whisky sin soda con mi amigo Sabina.


Quiero tomar a Venus de Milo del brazo
escribir mil versos por noche sin destinatario
quiero tomar a tu esposa y besarla en la boca
y vestir a la maja desnuda de Goya.


Quiero poner banderillas al quiebro
y tomar el olivo corriendo con miedo
salir a hombros de tu alcoba
y dejar la resaca en el suelo con tu ropa.


Quiero olvidar el olor a suegro en la sala
ya no quiero tirar la piedra y esconder la mano
quiero olvidarme de las fechas y el itinerario
del febrero catorce y velitas de cumpleaños
quiero desenamorarme del amor,
tomar tu cintura y revivir la pasión.


Ricardo Orozco

miércoles 16 de septiembre de 2009

Ajúa, ajúa, iajajai...

Con motivo de nuestras alegrísimas fiestas patrias, en que todo mexicano se enorgullece de su patria, así como todo el año, ¿O no? Cómo no, más bien. Si un defecto tengo, del cual estoy muy orgulloso, es mi excesivo sentimiento nacionalista. Amo a mi país, a mi gente, mi historia, mis costumbres, y una columna no basta para enumerar todo lo que quisiera decir al respecto.
Mientras tanto, comparto en unas líneas que detesto a muerte a la persona que grita “Viva México” solamente cuando gana la selección de fútbol; “Viva México” cuando está ebrio en un país extranjero; “Viva México” únicamente porque es una fecha conmemorativa y es tradición gritar, beber tequila y tirar balazos; pero el resto de las ocasiones se avergüenza de sus tradiciones, que trata al indígena cual especie animal extraña y despreciable, cuando realmente, por antigüedad, es el indígena quien podría proclamarse patriarca de estas tierras; detesto a aquél o aquella que se para un par de semanas en otro país y se olvida de que nació en México; qué no darían tantos países del “alto mundo” por poseer un poquito de la historia que resguarda esta tierra que aún llora la sangre de sus antepasados, pero que seguramente, llora más el notar que tanto sacrificio yace sepultado junto con sus héroes y mártires, de que solamente se les recuerde por casualidad, y no se les venere debidamente. Repudio sanguíneamente que se haya permitido a unos cuantos, llamados “gobierno (¡Ja!)”, hacerse de un paternalismo absoluto sobre el pueblo, ante quien están obligados a servir, antes que sus cochinos intereses partidistas o personales; y repudio aún más el que nadie haga algo al respecto.
Solamente, por último, invitar a todo mexicano a que considere si gritar “Viva México” surge realmente de una conciencia herida y orgullosa, o solamente “porque es la fiesta de independencia we, y hay que pasarla machín”. Sea por mi parte, y espero que la suya también, estimado lector: Viva México, carajo.

Rubén Meza

De:  http://deungarabato.blogspot.com

miércoles 9 de septiembre de 2009

Un Ateo En León (Parte 2).

En la entrada pasada describí algunas peripecias académicas producto de la cerrazón mental de los maestros y los administrativos. Como dijo Enrique Santos Discépolo “Discepolín” en su celebérrimo tango Cambalache: “todo es igual, nada es mejor/lo mismo un burro que un gran profesor”. Por suerte esos fueron los problemas más surreales y también los últimos serios que tuve por esa causa en la escuela.

Dejaré el asunto escolar a un lado para, en esta ocasión, narrar algunas de las cosas que me han sucedido en familia y con la ciudad en general debido a mi ateísmo-marxismo militante desde los 13 años.

Lo primero que se me viene a la cabeza sucedió con mi abuelita de nuevo. Ya les había contado que éramos cófrades del fervor, pero cuando le pedí dinero para comprar el Manifiesto del Partido Comunista de Marx y Engels, en la edición más populachera de Editores Mexicanos Unidos (¿Cuánto ha de costar? ¿Veinte pesos?), se escandalizó diciéndome que nunca. Que “ésos” no creían en Dios y que si andaba leyéndolos me iba a ir directito al infierno.

Yo era muy ingenuo como para darme cuenta de todas las implicaciones que la palabra “comunista” tenía en la mente alteña de mi abuelita y en general en las buenas conciencias. A mí el comunismo me parecía (y lo sigue haciendo) una opción de conciencia válida para enfrentar a los males que aquejan a la humanidad. Con Dioses o sin ellos, los problemas seguirán ahí si no se hace algo para cambiarlo.

***

Hace algunos meses nos reunimos varios familiares en casa de una tía para no sé qué cosa. Había comida. Eso es suficiente para mí.

En la plática de sobremesa salió el tema de la Organización Nacional del Yunque. Me sorprendió darme cuenta de que varios de los presentes no tenían ni idea de lo que estábamos hablando. Me encargué más o menos de explicarles de qué se trata el asunto. Les conté que los ultras, de cualquier posición ideológica, siempre están dispuestos a matar por lo que creen. Y lo hacen, que es peor.

Una tía me dijo que no creía que una asociación católica, por más secreta que fuera, matara para lograr sus fines. Que era una aberración en contra de todo lo que un buen católico puede creer. Me burlé en su cara y ahí empezó MI perorata: le dije que CUALQUIER creencia irracional, por definición, es peligrosa. Todas las religiones incluidas. ¿Qué mejor muestra que los atentados del 11 de Septiembre en EE. UU. para probar esto? Y no me salga usted con teorías conspiranoicas, que ése es tema para alguna otra columna. Esos atentados fueron producto de personas que creían que llevando a cabo esas acciones tan deplorables iban a llegar directo al paraíso que los hace imaginar su religión. Menciono esos atentados porque son los más impactantes y los más cercanos en la memoria, pero estoy seguro de que si se hiciera un esfuerzo por difundir el pensamiento crítico-racional, aparte de haberse evitado aquéllos, muchísimos conflictos armados terminarían en el mundo. ¿No sería bueno, por ejemplo, que cesaran los atentados y enfrentamientos a muerte entre protestantes unionistas y católicos separatistas en Irlanda? ¿No sería bueno que en Irán dejaran beber a las mujeres lo que se les diera la gana sin riesgo de que las azoten dejándoles marcadas para siempre? ¿No sería bueno que dejaran de matarse entre judíos y palestinos? Piense usted en cuántos sufrimientos, cuántas vidas humanas, cuántas tragedias, cuánta hambre, destrucción, tortura, violaciones y mutilaciones podrían evitarse si se reflexionaran bien las cosas antes de morir o matar por una bandera, la que sea.

E, insisto, no sólo es la religión (que es el ejemplo más terrible de todos), sino todo el pensamiento irracional como conjunto. Recuerdo otro ejemplo: el genocidio de Ruanda en 1994. Se mataron entre las tribus Hutu y Tutsi sólo por ser “de los otros”. Así nomás. El comandante de las fuerzas de pacificación de las Naciones Unidas todavía asiste a terapia psiquiátrica para intentar superar todas las atrocidades que vio cometerse ahí.

Los problemas de ese tipo tienen aristas múltiples y muy complejas, pero al final todas son reducibles al más embrutecido pensamiento irracional.

***

Hace poco iba caminando con un amigo y mis primos, que también son mis amigos, por el centro. Es una escena recurrente ver a predicadores protestantes con megáfonos, biblia en mano y dos o tres elfos repartiendo panfletos. Sin embargo ese día íbamos medio ebrios todos. Tampoco es raro que yo vaya ebrio, pero mis primos no lo acostumbran tanto. Un tipo gritó “¡Jesucristo se crucificó por nuestros pecados!”. Mi primo se echó una sonora carcajada. Aparte de la evidente graciosada involuntaria que el predicador enemigo de la gramática se aventó, creo que si de verdad pasó una fábula así, no ha servido de mucho.

Termino con la frase con la que uno de mis dioses paganos, Richard Dawkins (a quien le debe mucho el argumento de esta columna), le dedicó su libro The God Delusion a su amigo muerto Douglas Adams: “Isn’t it enough to see that a garden is beautiful without having to believe that there are fairies at the bottom of it too?".


Atte: Juan Ramón.

sábado 29 de agosto de 2009

Alter Ego.


Ya que ahora la moda imperante es la columna, aquí les va el blog que abrí para publicar la mía.

Instrucciones para su uso:

Paso no. 1

Dar click aquí:
http://www.alteregocolumna.blogspot.com/

Paso no. 2

Leer la columna.


-Diego Enríquez Macías

Un Ateo En León (Parte 1).

Durante toda mi niñez fui un católico tan ferviente que hasta ganaba concursos de conocimiento sobre las sagradas escrituras. Inmediatamente después de hacer mi primera comunión era tal mi efervescencia mística que les solté en la cara a mi mamá y mi abuelita un lapidario “quiero ser padre.” Gracias a quien sea, hoy en día no tengo la menor intención de cumplir esa sentencia en ninguno de los dos sentidos inmediatos que podemos aplicarle.

Cuando era niño y me aburría de inventar juegos, ver la tele o leer, iba con mi abuelita a que me contara “cosas de Dios”. A la distancia me doy cuenta de que lo hacía porque era prácticamente igual que si me inventaba un juego, veía la tele o leía: era contar historias fantásticas sobre cosas que nunca existieron. El bagaje hagiográfico de mi abuela era tan extenso como imaginativo. Había santas que convertían piedras de hormiguero en lentejas para que no las golpearan sus maridos, indígenas esquizofrénicos que veían vírgenes en los cerros, corazones incorruptos después de la hoguera, toneladas de delirantes escuchando voces en su cabeza, gente hablándole a los pájaros sobre un hombre invisible en el cielo, curaciones milagrosas y millones de cosas más. Como a los trece años me di cuenta de que lo mismo era saberme todas esas hagiografías (cortesía, aparte de mi abuelita, de la Editorial Paulina y sus notables “Vidas Ejemplares” que todavía conservo con cariño) que saberme las historias de Batman o de Frodo rumbo al monte del destino en Mordor.

Volverme ateo y marxista en la secundaria me acarreó algunas anécdotas inolvidables. Para que se den idea de la clase de hoyo en el que me había internado justo en mi crisis de fe, aquí algunos ejemplos:

En clase de Mecanografía, en primero, teníamos que rezar mínimo un misterio del rosario antes de iniciar las clases. Todos los dictados trataron sobre la vida de San Francisco de Asís y sus seráficos doce discípulos. Estigmas, sufrimiento, ángeles que bajaban “misericordiosamente” a quemarles las lenguas (?)… Por suerte no me arrancaron el gusto por la mecanografía. Sigo escribiendo como si un serafín les pusiera hierro ardiente a las teclas.

En segundo faltó a una clase el maestro de Física. La prefecta tuvo que ir a ver que no hiciéramos sacrificios humanos mientras no acabara esa clase (eso supongo). Tuve el atrevimiento de estar leyendo una biografía de El Che Guevara y tener El Hobbit en el pupitre. La prefecta, que era una perfecta ignorante, vieja y bruja, se me acercó a preguntarme por qué leía eso. Me dijo que no debería andar trayendo libros del Che a la escuela y que toda la obra de Tolkien (sólo había visto las películas, of course; tuve qué explicarle que el libro que estaba en mi pupitre NO era The Lord Of The Rings) a ella le había parecido “satánica”. A veces me da tristeza pensar en que se le encargue la educación de los pobres niños a gente tan ignorante como para no saber que Tolkien era un ferviente católico que comulgaba a diario, pacifista y ecologista. Lo del Che como sea, es ideológico, pero… ¿Tolkien?

Una maestra, en tercero, pasó meses de la clase de civismo (según) hablándonos sobre todo lo que era satánico en el mundo. Es decir, todo. ¿Los Beatles? Satánicos. ¿AC/DC? Por Dios… ¿Led Zeppelin? No me hagas reír. Y para de contar. Absolutamente todo estaba rodeado de satanismo, según la mente putrefacta de esta maestra. Todos los símbolos que no sean católicos son también demoníacos. Hasta el ying-yang del taoísmo es de “el de abajo”. ¡Es evidente! La parte central de dicho símbolo es una “S” grandota ¿No? Ahí’stá. Un amigo mío odiaba tanto a esta maestra que se fabricó una suástica de estaño del tamaño de las barbas de Dios para lucirla en su clase. Él no era tan cobarde como yo y, mientras hacían la oración reglamentaria, él se puso su suástica, cruzó los brazos e infló el pecho como rana para retar a la burra esa. Terminando la clase nos mandó hablar a los dos. Le confesamos que éramos ateos y Marxistas. Ella terminó diciéndonos que éramos unos hipócritas por ser ateos en una escuela confesional; que si no creíamos en Dios mejor nos largáramos. ¿No les parece criminal?

Podría seguir escribiendo sobre este tema. De hecho, voy a seguir haciéndolo. Ésta es sólo la primera de dos partes sobre algunas de mis experiencias como ateo en esta ciudad, donde la hipocresía es una tradición que se cultiva con esmero.

Mi escuela de aquel entonces en el nombre llevaba la penitencia: Instituto Leonés. Tiene un gran nivel académico pero nada más. Fuera de eso es la cueva de algunas de las personas más viles que he conocido jamás, entre alumnos y maestros. Salí huyendo de ahí. Terminé en otra escuela confesional, La Salle, cueva de algunas de las mejores personas que he conocido jamás, entre alumnos y maestros.

En sus dos sonetos sobre el ajedrez, Borges termina con dos tercetos: “También el jugador es prisionero/(la sentencia es de Omar) de otro tablero/de negras noches y blancos días.//Dios mueve al jugador, y éste, la pieza/ ¿Qué Dios detrás de Dios la trama empieza/de polvo y tiempo y sueño y agonías?”. Borges utiliza metáforas de tal envergadura para dar a entender la sensación de profunda reverencia ante el misterio humano. Sin embargo, es también uno de los argumentos a favor del ateísmo más irrebatibles y más utilizados.

As: Volvió Una Noche - Carlos Gardel.

Atte: Juan Ramón.

Brevísima explicación de dos estereotipos.

Esta ciudad tiene la particularidad de ser un rancho medio grande. Esto le otorga una facilidad extrema y asombrosa para caracterizar con estereotipos culturales casi a cualquiera. Así tenemos, por ejemplo, a los wanna bes apantallapendejos que siempre usan todo lo que a mí me parece cursi, sentimentaloide, lastimero y efectista.

Después podemos ubicar a los chicos cool-antro. Puede usted reconocerlos fácilmente porque traen siempre el radio en la mano o sobresaliéndoles de un bolsillo. Mezclan sus bebidas con la antena. Toman “bacacho” en sus viernes de antro. Suelen tener noviazgos excelentes debido a su completa falta de actividad cerebral. Digo, si uno no tiene puntos de vista sobre nada es muy difícil que existan conflictos (el que sepa de qué película saqué esa referencia tiene puntos extra). Si los mira atentamente se dará cuenta de que sus pupilas no enfocan y que tanto baile ha hecho que algunas de sus neuronas se les escurran por la nariz. Los hay en presentación macho o en presentación hembra.

También existen los supremos choferes del pueblo. Yo suelo identificarlos especialmente con los que se dedican a manejar. Sean camioneros o taxistas, tienen particularidades graciosísimas. A saber: tienen un acento que parece provenir directamente de su ADN. Algo deben tener los volantes para que esta especie tengan la capacidad sobre humana de alargar las vocaleeeeees al hablaaaaaaar. Suelen quejarse siempre del “pinche gobiernoooooo” y echarle la culpa de todo. Otro tema de conversación es “la situación”. “La situación” puede significar cualquier cosa: la inseguridad, el desempleo, la crisis económica, etc. Esa fantasmal “situación” siempre está ahí afuera para engullírselos. Por cierto, siempre suele estar dura. Sé que la frase anterior puede tener interpretaciones en TANTOS niveles que voy a abstenerme de explicarlo.

As: Outlaw Blues - Bob Dylan.

Atte: Juan Ramón.

lunes 10 de agosto de 2009

Aviso triste (para mí). UPDATE


Nada más quería anunciarle a los compañeros (as) que todavía no lo sabían, que no voy a estar con ustedes por todo este año ni, supongo, ningún otro semestre de estudio. Quizá por el momento no me quede el título de "estudiante" pero sí el de "desconocido". Como decano de este blog, sin embargo, me reservo el derecho de mantenerme aquí en conserva MUAJAJAJA.

Tendré que acostumbrarme a mi vida de ronin.

Mi mail está en mi perfil de blogger, para el o la que quiera agregarme.

Espero que se acuerden de mí y que, por supuesto, me inviten a la graduación. Cuídense mucho y sean felices.

As: Just Like A Woman - Bob Dylan.

Atte: Juan Ramón

Update:

NOT!!!!!